bla

poema K.98632

Momento a solas, momento infinito

Transcurre el tiempo, no se nota

Se siente el viento, lo ignoras.

Momento a solas, instante a instante

Esperanzas de sucesos, muerte inesperada

Silencio, gota que cae

Palabra, momento preciso

Silencio, mirada distante.

Momento a solas, fugaz precisión

Ilusión, fracaso

Pensamiento, dilema

Pregunta sin respuesta

Respuesta inesperada.

Momento a solas

Soledad regalada

Momento a solas

Momento infinito.

Santiago en 100 palabras...


Mientras todos caminaban, él permanecía sentado; ellos miraban la nada, él esperaba algo; las manos ajenas se cubrían en los bolsillos, las propias eran limpiadas por la lluvia; para aquellos él era invisible, pero él, sentía; si fuera por ellos, mejor que aquel no hubiese nacido, él antes de su muerte, pensó lo mismo.

Transdragon

No es la primera que pasa, seis no han parado anteriormente, esto como todos los días enfurecía a la plebe.

_ ¡alto bestia, y conducidme a mi castillo!_ la enorme criatura blanca con franjas verdes y colosales ruedas no obedeció a las palabras del caballero.

_ ¡alto os digo o blandiré mi espada! _en ese instante monstruo abrió su boca dejando entrar al hidalgo a su quijada; él gallardamente saco de su bolsillo la solemne tarjeta bip, pagó los servicios y continuo su camino por el esófago del animal, suerte la de aquel, un asiento lo esperaba vacio.

Solo el cielo

El sol ya cubría la ventana , iluminando todo su rostro; se vistió rápidamente y salió de su pequeño departamento hacia la ciudad, cruzó varias calles sin dificultades, la librería, el café de los sábados ,los gritos de los vendedores, las pequeñas flores, el auto, y el asfalto, que rápidamente se impregno de rojo vida dejando sus ojos hacia el cielo.

_ ¡Pero como no vio que venia el auto! _un micrero…

_ ¡Para mí qué fue suicidio! _la vieja cuica…

_ ¡No vio que estaba en rojo! _la testigo…

_ ¿Esta muerto? _el conductor…

_Era ciego…_su madre…

S.N


Veo como el paso de los días ha dejado atrás el verano, el asfixiante calor ya no es mi compañero, como tampoco lo son los arboles, pues sus hojas ya secas flotan en el aire, se impregnan en la tierra hospedándose en el follaje, que en pocas semanas se cubrirá por completo dejándolo sin vida. El cielo de un glorioso gris, me hace olvidar el porqué estoy aquí, posada, acostada, adherida al suelo, a “La madre tierra”, esperando, su llegada.

Mas de cien inviernos son los que guardo en memorias, evocados únicamente con su olor, su esencia, su codiciado perfume, que solo con una delicada brisa, te envuelve en un capullo del cual nunca quisieras salir; tu corazón por algunos instantes se detiene, tus manos tiemblan, tus ojos, se centran en un punto fijo buscando lo desconocido, la respiración varia con los latidos de tu corazón y estos a su vez son irregulares, variantes, apagados.

Hoy, el último día de otoño, vendrá a buscarme, el invierno solo será parte de mis recuerdos y sentirlo por última vez es un sueño que no se cumplirá. Indiferente esperanza, te has llevado contigo mis horas, mis fantasías, mi vida y mi ser, que ahora sosegado en un lecho de hojas, esta quieto, inmóvil.

¿Qué espera? Ya quiero marcharme, no quiero llegar al primer día de invierno y no sentirlo por completo, no quiero tenerlo frente a mí y no poder tocarlo, no quiero apreciar su belleza que cada jornada de verano me mantuvo viva. Nueve meses duro mi espera, soñando con su presencia, hubiese preferido mil veces que su existencia no fuese verdadera, solo parte de mi imaginación, pero es real y tuve el placer de conocerlo. El tiempo, que rápidamente transcurre nos separo, y también fue este el que nos unía o así era como yo prefería pasarme las noches, pensando en él y este a su vez, en su retorno.

Hoja a hoja, observo mi vida, mis logros y fracasos, mi fe ramificada y marchita, mis sueños desgastados he inexistentes, mi alma rechazada. Mi amado invierno, el único que dejó que lo sintiera, él único que disipo el vacio en mi pecho, que hoy, el último día de otoño me mata. He soñado mucho, he pensado demasiado, y aquí estoy muriendo poco a poco sin querer sentir su presencia, no volver á verlo es mi ultimo deseo y quizás eso, sea lo único que se me vuelva real.

Finalmente veo su sombra, siento su aliento cerca de mi boca, sus manos heladas recorriendo mi cuerpo: cara, cuello, espalda deteniéndose en mis manos. Ahí estaba, acompañándome, sintiéndome y yo, solo como receptora. Me deseaba y podía apreciarlo, mi mirada se hundió en la suya, sus ojos negros me condujeron a mi muerte y con un escarchado beso mi vida ahora solo era una mas de las tantas que se a llevado .y en un abismo infinito me perdí, con él, La muerte.

La nieve comenzó a caer pocas horas después, y mi cuerpo sosegado en un lecho de hojas, desapareció en un manto de nieve, que abrazándome fuertemente cubrió mi cuerpo y fue entonces cuando el invierno se percato de que yo era mas que la poseedora de un vacio en su pecho . Y en el primer día de invierno éste extrañó mi presencia.

El espejo

  Sus bordes negros de madera tallada y con segmentos de vidrio que se unían  a su decoración, llamaron la atención de Claudia y le dieron las escusas necesarias para comprar ese espejo en vez del que vio hace pocas semanas en una oferta; sabía que este costaba el doble y no se encontraba en una tienda de renombre. Lo observo detalladamente, no tenia lugar de producción y en una de sus esquinas le faltaba un vidrio, pero esa pequeña falla se arreglaba con tiempo y  pegamento.

  A las pocas horas volvió a casa, un lugar cómodamente  amueblado. su esposo se encontraba como cada domingo en el sillón y leyendo el periódico, vio el paquete extrañado, se quito las gafas y las dejó en una mesita auxiliar. _No me digas, es otro espejo _junto sus manos y sus ojos expresaban que el estaba en lo cierto _si_ Claudia sabia que miguel ya estaba arto de los espejos que cada mes ella traía y lo único que deseaba era que no preguntara el precio de su reliquia _tu sabes que son mi locura _sacó el espejo de su  envoltorio y dio vueltas por la casa para  ver  su ubicación. _¿Donde lo vas a colocar ?si estas pensando en nuestra pieza olvídalo , ya tengo bastante con verme en cada sitio de la casa_ .Fue entonces cuando Claudia se acordó del único lugar al que le faltaba espejo: EL BAÑO ;yaqué un domingo de fiesta familiar la tía Antonia entro a aquel cuarto para secarse la ropa que se había mojado con  “bebida “y en una de las tantas maniobras para sacarse la faja que reducía su robustez rompió el  costoso espejo que Claudia tanto se demoro en encontrar_ ¡Siete años de mala suerte !_grito la tía mas de tres veces, entre grito y grito toda la familia forcejeo la puerta y vieron a la tía en ropa interior, mostrando sus kilos de mas y saltando en un pie según ella eso alejaría a la mala suerte; semanas después fue ganadora de la lotería ….

RELATOS DE VIDA DE UNA YEGUA SIN RIENDAS


 

  Con la pieza a oscuras; el viento como música de fondo acompañado de un zangoloteo rítmico de zapatos de tacón alto y una sonrisa que ni mil créditos no aprobados sacarían de su rostro , fueron los testigos de tan esperado momento , la muerte.

  No es primera vez que le ocurre, a Eloísa ya la han llamado ,asesina ,chupa sangre , quita marido ,mujer de la vida fácil, zorra… tantos y sucios nombres cual apellido la acompañan cada vez que sale .Una yegua, que vive por dinero, suda por dinero ,gasta por dinero y obviamente se casa por dinero.

  Este suceso no le importaba, tantas veces le ha ocurrido, que lagrimas ya no salen de sus ojos, sino un liquido envasado  que lleva siempre en su cartera de cuero de salmón, obsequiada por el mismísimo  Juan Sevilla del toro san diego, hijo único del conde Ordonel Sevilla del toro castillo, enterrado hace posos años en su isla privada.

  Juan tenia noventa años cuando conoció a esta cucaracha, en Europa, en el funeral del padre de esta, ya que ocurrentemente el era el primo de la cuñada del sobrino de su madre. Esta mujerzuela traía un vestido tan corto que sus secretos salían al exterior y su escote era el merecedor del record Guinnes; esta prenda fue para este millonario  caballero de la cuarta edad, el dato preciso para darle una cena, un diamante, tres autos, una casa en Londres y una mansión en parís; estos a su vez fueron lo mínimo para que ella le diera su mano cual premio consuelo.

  Su luna de miel (debo decir que fue tan grande, que la luna que cada noche nos acompaña seria un lunar en su mejilla). Fueron variados los lugares, los mares, los hoteles la comida, el vino… todo lo que esta mujer había soñado, desde que vio el cheque de la primera cena con su cochi-cochi, que arrendo todos sus sentimientos de amor.

 Tantos países que no conocía, tantos amantes como el tiempo la cama y las patillas “dormir 3000” (que cada noche eran la azúcar de su amado)  se lo permitieran. Como aquello le devoraba casi todo el día fueron pocos los lugares que visito, solo la peluquería y los bares sabían de su presencia en la ciudad.

  Un día lunes, cuando su amorcito no durmió  ya que se le acabaron las pastillas  y tubo que ceder a la petición de su señor esposo para pasar la noche de bodas, que aun en seis meses no se cumplía, fue donde el beso de la muerte causo un paro cardiorespiratorio, dejando a su vejestorio sin mover la mano al  compas de su firma, con sus cheques sin fondo y su estadía en el hotel finalizada.

  Paso  varias noches en un motel,  sin estrellas, donde la comida era la misma que dan en los colegios, los cuartos, con una luz fosforescente que dejaron sin leer el horóscopo a nuestro personaje por varias semanas  y  el baño, que era compartido, dejaron con fobia  a Eloísa;  un asco :el jabón parecía peluche, las toallas eran de dos colores, el piso paso de cerámica a alfombra y el olor era peor al de un refrigerador  descompuesto.

  Pero un rayo de luz se poso en su pelo color muñeca al cloro, cuando por el hotel apareció un abogado al corbatín,  quien le narro una historia donde la palabra testamento era la coma de cada frase, según el  este la dejaría millonaria por toda su vida.

  El dinero, mas de mil millones de dólares, duraron solo tres semanas, autos, joyas, trajes, que junto al abogado  busco   reviso compro firmo y también los perdió ya que este “abogado”era el mas buscado estafador del norte, sur, este, oeste y centro de Europa.

  Al quedar se sin nada de la herencia, volvió al mismo motel, pero ahora con un plan que saco de un borracho la noche anterior; buscar a la siguiente victima o mas llamado comúnmente esposo.

  El lugar mas fácil donde encontrar al un hombre guapo, que hable poco, tonto y que le paguen por algo estúpido, es en un partido de fútbol. A las cinco en punto Eloísa se puso el mismo vestido nombrado al comienzo de la historia y se condujo a pie  al estadio (quizás en el camino se encuentre a algún rico que la lleve en su mercedes) con el ultimo cheque que por alguna razón guardo en su zapato se acerco a la boletería en busca de su entrada. Desgraciadamente, ella no era experta en ver las noticias, en el vidrio de la caja se dio cuenta que los boletos estaban agotados.de un  momento a otro  paso de callejera a afortunada por que a sus espaldas estaba el D.T  de uno de los equipos quien con solo verle las piernas la invito al partido y la sentó en las bancas de los jugadores .Aunque su deseo no se cumplió yaqué no conocía a un futbolista sino que conoció a todo el plantel. Muchas fueron las invitaciones, los teléfonos los autógrafos, que no supo por quien decidirse, hasta que sus ojos vieron a lo lejos al arquero, manos perfectas un auto de lujo que combinaba perfectamente con su calzado.

  Lo miro a los ojos, se bajo el escote y juntos se condujeron al departamento de el, donde el beso de la muerte sumo una nueva victima. Eloísa al verlo sin movimiento, salió del cuarto sin antes llevarse la billetera y la chequera del difunto. Huellas de ella no quedarían en ninguna parte del cuarto ya que siempre usa guantes color blanco.

  Fue al aeropuerto más cercano, compro un pasaje a las islas tiki , lo primero que hizo en el avión fue , sacarse el vestido, sus joyas de plástico, su peluca , las pestañas , el maquillaje, los sostenes con relleno y los guantes que dejaron al descubierto sus uñas mordidas y los pelos negros que cada viernes no depila por que le duele. Dejo de ser Eloísa y se convirtió en Felipe. Un bailarín de martes femeninos.

  En las islas tiki solo en la noche se transformaba, bailaba, reía y bebía como loca. Paso un año sin tener ningún funeral, pocas veces volvió a su antigua país y solo se hace cargo de un perro llamado conito que le regalo un vecino que se enamoro de ella al verla, solo que esta ni lo miro por que no era de su tipo. Nada le paso en un año viviendo en estas islas. Tenia un lindo cuarto en un motel de dos estrellas, que ella misma decoro, un día sábado de relajo, (llamado así por que el día anterior era viernes de depilación), donde su cuarto cambio de color mantequilla a un glorioso dorado chocolate con adornos de lentejuelas y techo con estrellas brillantes. Pero ella no estaba feliz, no tenia nada de valor solo un jarrón chino, que al reverso salía hecho en Taiwán.

  Una noche en las puertas del “salón de piernas “su trabajo , entro un galanazo , llevando en sus manos las llaves de un auto bañadas en oro, Eloísa se derritió ,fue donde el con su caminar de modelo y charlo con el toda la noche, así en tres horas pasaron de desconocidos a íntimos amigos, Antoine la invito a su mansión a un costado de la isla donde el mar se veía por cada parte de la casa y los asientos no estaban cubierto de plástico como en el motel.

  Pasaron juntos muchas horas, el bebió muchas horas y ella solo lo observo, no paso mucho tiempo después cuando con la pieza a oscuras; el viento como música de fondo acompañado de un zangoloteo rítmico de zapatos de tacón alto y una sonrisa que ni mil créditos  no aprobados sacarían de su rostro fueron los testigos de la muerte de Antoine, el ultimo de las victimas el que con varios gramos de alcohol en su cuerpo dejaron a Eloísa como la dueña de los hoteles de la islas tiki.